Para un gran amigo…
Compañero y amigo, así eres tu y digo eres por que aun para nosotros no te has ido. Aquel 24 de Noviembre de hace 2 años solo sepultamos tu cuerpo, pero tus enseñanzas y espíritu están conmigo. Supiste llenar nuestras vidas con los mas dignos ejemplos.
De ti herede el amor a la lectura y a la música, aunque aún no he compuesto nada, pero tranquilo que pronto brotara esa vena poética.
Sabiamente me enseñaste ser paciente, respetar a los demás, ser humilde y de buen corazón. Recuerdo como esperaba con ansias las vacaciones escolares para venir a El Tigre, andar contigo y ayudarte a reparar las cocinas. Siempre te veía preparar tus gallos para llevarlos a pelear.
Me gustaba levantarme temprano los Domingos para acompañarte a ti y a mi abuela al mercado.
Recuerdo la vieja camioneta Dodge blanca con azul, con tu maquina de soldar y el cajón de las herramientas.
Cuando llegaba a la casa por las tardes, agarrabas tu cuatro y me llamabas para cantar juntos o para que escuchara algunas de tus composiciones.
Las letras de tus canciones siempre narraban alguna historia, bien fuese de tus vivencias o de ese viejo libro que tanto leías.
Para unos Gregorio de Jesús Rodríguez, para otros “Goyo” o “Don Goyo”, para nosotros “El Abuelo” .
Abuelo, hoy tus enseñanzas y tus consejos están mas presentes que nunca…
A LA MEMORIA DE NUESTRO ABUELO
GREGORIO DE JESÚS RODRÍGUEZ
(1922 – 2005)